La casa

Sobre una finca de labor de propiedad familiar de mediados del siglo XIX. Se ha puesto a punto este alojamiento rural en Azuaga (Badajoz) con sabor agrario extremeño para el disfrute y descanso de los visitantes, el Cortijo Viña del Duco. La necesidad de actuar sobre la vivienda original era imperiosa, por lo que en 1998, aprovechando su obligada restauración  su ruina la convertimos en lo que es hoy: Casa Rural Viña del Duco.  La decisión de poner nuestro pequeño cortijo en uso para turismo rural en Extremadura viene de nuestra propia experiencia vacacional: un alojamiento económico, tranquilo y atractivo, con personalidad propia y con las comodidades de la vida actual. Tenemos wi-fi a la disposición de nuestros inquilinos
Habitación del Olivo
Esperamos que su estancia en la Campiña Sur sea recordada y sirva para conocer tanto las particularidades de los pueblos blancos como la cultura de Extremadura. Si quedan satisfechos le agradecemos que nos dejen reseñas. El Cortijo Viña del Duco es de estilo popular a la vez que hogareño. El cortijo es de una sola planta y tejado a cuatro aguas, tiene cuatro habitaciones (una de ellas es una antigua bodega renovada/rehabilitada). También cuenta con un salón comedor con amplia chimenea, cuya parte exterior ha sido restaurada al modo de las más antiguas de la localidad. La casa poseía una cuadra, en cuyo lugar están ahora la cocina y el cuarto de baño.
Habitación del Vino
Cada uno de los dormitorios integrantes de este alojamiento rural está dedicado, en su ambiente y decoración, a los cultivos mediterráneos propios de la comarca: el trigo, la vid y el olivo, que también son la base de la dieta extremeña, junto al cerdo ibérico y sus derivados y salazones. Detrás del edificio principal hay unas naves para ganado y un amplio corral o patio murado donde, en uno de sus laterales, se emplaza la construcción quizás más antigua de todo este conjunto, un palomar repleto de aves. Éste, construido con fábrica de ladrillo, tiene forma cilíndrica y sombrerete pentagonal, y se asienta sobre un chozo circular de piedras, reutilizando el tercio inferior para este mismo fin. En la torre, dedicada también a su cría en libertad, son constantes sus idas y venidas y el arrullo de palomas en la mañana y, especialmente, durante la recogida por la tarde. Se dispone también de una barbacoa (como altar romano) para asar en el exterior las excelentes carnes del cerdo ibérico. En la huerta tenemos una alberca para baños veraniegos, que se reutiliza para la vegetación cultivada.
Salón
Sin ser una gran cortijada, la casa rural Viña del Duco, dispone tanto de edificaciones como de espacios representativos de una estructura agraria propia del sur peninsular. Tanto el olivar como las parcelas de tierra calma así lo atestiguan. Incluso disponía de bodega propia en una de sus habitaciones. Es decir, al menos durante más de un siglo ha estado presente la tríada de cultivos mediterráneos de trigo, vid y olivo. Completa las construcciones el bello palomar antes comentado. El emplazamiento de nuestra casa rural, a unos 1.500 m del centro urbano de Azuaga, es lugar e itinerario de paseantes, deportistas y excursionistas.
Zaguán
Tanto desde la fachada principal como desde la era (actual zona de deportes) se divisan agradables vistas hacia Azuaga y los alrededores, paisaje alomado de gran belleza y variación cromática a lo largo del año. Junto al camino de las Curtidas y a la huerta, existe una antigua noria para mostrar -a los que disfrutan del alojamiento rural y a escolares que llegan para su descanso y ocio- la extracción tradicional de agua que se hacía por medio de la tracción animal. Fue restaurada recientemente con todas sus piezas originales.
El cortijo y el palomar
En la zona norte de la finca del cortijo Viña del Duco junto al olivar, discurre, aunque con fuerte estiaje veraniego, el río Bembézar, afluente del Guadalquivir que rumorea el entorno con sus plácidas aguas y en días de lluvias y tormentas ensordece el ambiente con los torrentes y rápidos, donde crecen extensos adelfares y tamujares todo el año. Resurgen abundantes hongos y setas durante el otoño. En septiembre de 2004 fue declarado Corredor Ecológico y de la Biodiversidad el Río Bembézar, dentro de la red de Espacios Protegidos por la Junta de Extremadura. Su valor ambiental es alto para muchas aves, peces singulares e interesantes reptiles. Además del nido de cigüeñas construido de forma natural en 1999, se intenta ampliar la nidificación mediante apoyos artificiales. Entre Enero-Febrero y Junio-Julio se establecen parejas de cigüeñas en las inmediaciones de la casa rural, siendo frecuentes los sonidos del palilleo de sus picos cuando se acercan o son recibidas por la pareja. Además es frecuente la presencia del chotacabras, ave de vuelo muy sigiloso y de actividad nocturna. Ésta delimita su territorio con reclamos altos y penetrantes (durante el alba y el ocaso) y nidifica en el suelo, donde pasa inadvertida.
Bodega